¿Por qué escribo?

Hoy he estado pensando en lo que nos impulsa a ser cómo somos. En mi caso a escribir. Pueden ser muchos los motivos como por ejemplo: ser lo único que se te da bien, necesitarlo o que para empezar a escribir lo único que haga falta sea escribir.

Siempre he notado que la narración me fascina, tiene sus trucos y teorías que pueden y deben aprenderse, pero se mezcla con un furor extraño en las tripas que hace que cada escritor tenga su marca propia.

Para mí escribir es una manera de comunicarme con el mundo. Desde siempre he inventado historias para mí y para otros. Siempre me he narrado con una voz en off en mi cabeza cuando empiezo historias, esto, junto con una adaptación personal del método Stanislavski, me ha resulado una de las herramientas más útiles para estructurar historias.

Escritura
No, no tengo un Mac, esta es una foto de la galería de WordPress. Pero es mucho más bonita que mi escritorio real y esto es Internet.

Encontrar que quieres hacer algo en la vida es una intuición valiente para no necesitar nada más, aunque he necesitado mucho tiempo para verlo y siempre estaré en el camino. Para escribir tu historia de manera definitiva basta con un ordenador, ganas, tiempo, en ocasiones gafas y unas cuantas dosis de té. Para pensarla no necesitas nada: no importa si paseas, bailas o incluso finges escuchar a alguien (conviene asentir con la cabeza de vez en cuando), puedes abrir tu cuaderno mental y trabajar.

Empecé con la escritura de fanfics, ya fueran historias alternativas o intrahistorias (un día hablaremos del maravilloso arte de las metahistorias que cada uno puede llegar a ver). Depsués contando historias en campamentos, anécdotas, partidas de rol y una infinidad de cosas más para el resto de gente de mi entorno. Cada vez que pensaba en un fututo pasaban por mi cabeza muchas otras cosas antes que la escritura, no me parecía un empleo, me parecía una forma de expresión.

Tuve que terminar dos carreras (derecho y periodismo) para darme cuenta de lo que en realidad quería hacer y profesionalizarlo. Ahí también empecé a escribir para otros, en especial para franquicias. Cuando cuentas que no sólo trabaja en tus proyectos, si no que trabajas también para otros se desata una mezcla de curiosidad, juicio moral y contrariedad en la gente (incuídos otros escritores).  Siempre se aporta algo personal aunque detrás esté una productora, un cliente privado o una editorial.

Y lo más importante: siempre he disfrutado cada uno de los trabajos con los que he realizado y todos me han echo aprender algo nuevo de mi oficio.

Escrito por

www.desireebressend.com